2016 | by PROHEALTH consortium | Print Article

Un factor importante para el manejo de enfermedades

En los sistemas de producción intensiva de aves una buena salud plantar  es crucial para asegurar un adecuado nivel de bienestar animal y un elevado rendimiento productivo. A menudo la salud plantar se va deteriorando durante la fase productiva. Es conocido que en los sistemas de producción intensivos una baja calidad de la cama y un elevado peso corporal son factores de riesgo para mantener una buena salud plantar. En reproductoras pesadas una pobre integridad  de la almohadilla plantar puede provocar posteriormente un aumento de la mortalidad debido a las infecciones por septicemia, incluyendo infecciones de las válvulas del corazón (endocarditis) e infecciones de las articulaciones (artritis), o disminución de la producción de huevos debido al dolor y el malestar. Las bacterias más frecuentemente aisladas en estas infecciones son estafilococos y enterococos, que a su vez son parte de la flora natural de la piel o el intestino. Para causar la enfermedad estas bacterias necesitan un puerto de entrada que les permita acceder al torrente sanguíneo del huésped. Esto conduce a la hipótesis de que las lesiones plantares pueden servir como puerta de entrada para estas infecciones. 

PROHEALTH ha investigado el papel de la salud plantar en relación con el desarrollo de enfermedades causadas por las bacterias estafilococo y enterococco en reproductoras pesadas. Se evaluaron cuatro lotes de reproductores a lo largo de todo su ciclo productivo  (20-60 semanas) con análisis postmortem y bacteriológicos, y evaluación de las almohadillas plantares. La salud de las patas de los lotes al final del ciclo productivo fue también investigado (Figura 1). Los lotes mostraron un rendimiento normal en relación con su producción y mortalidad y  no se observaron brotes de enfermedades inesperadas. En todos los lotes al final del período productivo la yacija estaba seca y suelta, sin ninguna anotación sobre un deterioro importante de su calidad. En estos lotes no se realizaron registros sistemáticos sobre peso vivo.

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En total, cerca de un 60% de todas las aves estudiadas tenían lesiones en las almohadillas de sus patas. Las lesiones fueron desde un leve engrosamiento de la piel (hiperqueratosis) a úlceras con pérdida de tejido (necrosis) y / o infecciones en la almohadilla. Cuando la calidad de las almohadillas se valoraron en función de la edad, se observó que el porcentaje de aves muertas con lesiones de patas de cualquier severidad aumentó drásticamente después de las 40 semanas de edad, siendo del 40% en las aves jóvenes (20-29 semanas) e incrementándose hasta casi el 80% en las aves de más de 50 semanas de edad. Esto confirma que la salud de las patas en los lotes de reproductoras pesadas se deterioró drásticamente al aumentar la edad. Previamente al envío de las aves al matadero, más de dos tercios de las gallinas demostraron lesiones en las almohadillas de las patas con ulceraciones en cerca de un tercio de las gallinas examinadas. En general, hubo una variación relativamente grande entre los cuatro lotes si se observaban las lesiones plantares en las aves sacrificadas o en las aves vivas  justo antes del sacrifico. 

Del mismo modo, la muerte causada por infecciones de estafilococos y enterococos aumentó durante el período productivo, alcanzando su máximo entre las 40-49 semanas de edad, donde casi el 20% de las muertes se debieron a estas infecciones. Las infecciones más frecuentes fueron las de articulaciones (artritis), septicemias, infecciones del corazón (endocarditis)  y pododermatitis.

Para relacionar las lesiones plantares directamente con los problemas causados por estafilococos y enterococos, se realizaron una serie de estudios de infección donde se analizaron almohadillas de las patas como vehículo de entrada de las bacterias (Figura 2). La deposición (inoculación) de bacterias en la capa dérmica de la piel de la almohadilla de la pata provocó lesiones idénticas a las lesiones que se habían observado en las pruebas de campo. La gran mayoría de las aves que recibieron una dosis alta estafilococos mostraron lesiones distantes de la zona inyectada (por ejemplo, las articulaciones, el hígado, el bazo y corazón), mientras que las dosis bajas provocaron lesiones menos graves en un menor número de aves. En las infecciones por enterococos la apariencia general era comparable a las infecciones por estafilococos, sin embargo un menor número de aves mostraron lesiones sistémicas. Todas las aves que recibieron tanto estafilococos como enterococos tenían una inflamación considerable en el lugar de la inyección en la pata, y en algunos casos se formaron abscesos en las capas dérmicas de la piel. Además, se investigó de una manera similar el Escherichia coli, la causa bacteriana más común de muerte en la producción intensiva de aves de corral. Cuando E. coli se inyectó en la piel de la almohadillas de las patas, o no se produjeron lesiones o estas fueron de menor importancia, indicando que E. coli infecta principalmente a través del oviducto y de las vías respiratorias. De este modo se observó la relación entre la integridad de la almohadilla plantar y las infecciones generalizadas de bacterias Gram positivas, con diferencias en función de la intensidad y la dosis en el momento de la infección.

Además, se caracterizó la naturaleza de las lesiones en las patas, con el fin de desarrollar un sistema de valoración que se pueda utilizar en aves vivas durante el ciclo productivo.

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